Tambores, maracas, sonajeros, carrascas y un ukelele, fueron algunos de los instrumentos que nos acompañaron en este quinto encuentro de Relatos femeninos realizado el 9 de septiembre del 2026 en la Fundación Fundayama, llevado a cabo por el Colectivo Artístico Mimonerías Clown dentro del plan de Lectura Escritura y Oralidad LEO de Medellín, distrito de ciencia, tecnología e innovación.

16 mujeres pacientes oncológicas se reunieron alrededor de la música para reconocer en ella sus capacidades para transformar realidades, evidenciaron el poder que tiene la música para conectar a las personas, mover fibras, inspirar, generar alegría y deseo de cantar a todo pulmón. La música puede elevar el animo y darte fortaleza, y más, si es tu propia música.

Canto y sanación

La propuesta de este encuentro fue componer nuestro propio canto sanador, para ello identificamos el latido del corazón como pulso creador. Iniciamos un viaje de conciencia y reconocimiento de nuestro cuerpo para evidenciar con que partes de él, podíamos generar sonidos y que tipo de sonidos, así como, combinar unos con otros, jugando con velocidades, volúmenes y tonalidades.

Conversamos sobre los cantos sanadores, identificándolos como el uso de la voz y de instrumentos percusivos generalmente para generar bienestar a una persona, logrando un equilibrio entre los físico y mental. Son composiciones, que se transforman en mantras cuando son cantados. Son mensajes de bienestar al cuerpo y al universo que concentran energía y por ello, son importantes en un proceso de sanación como el que ellas están, o estuvieron atravesando.

El poder de un canto sanador esta en la energía que concentra, en la intención espiritual y en la programación neurolingüística que logra en quien canta, es una forma de resignificar y ritualizar las vivencias, de expresar en palabras, metáforas y rimas las emociones. Es una conexión con la tierra, la naturaleza, el universo y con la voz interior de su creadora o creador. Es un canto que conecta con los cuatro elementos, agua, tierra, fuego y aire. Es sincero, poderoso y de gran atracción energética.

Los instrumentos

Como ejercicio previo también vivieron una exposición de diferentes instrumentos musicales, percusivos en su mayoría, los cuales pudieron tocar, escuchar, sentir y conectar con ellos. De este ejercicio, cada mujer eligió un instrumento, que pudo explorar en un canto colectivo, pero también en la creación de su canto personal.

Este instrumento que inicialmente dispusimos como algo exploratorio, se convirtió para muchas en guía, en posibilidad de juego, en un verdadero acompañante que dio redondez a la creación literaria y que les dio más confianza en especial a aquellas para las cuales era primera vez creando canciones.

La composición

 

Antes de iniciar la composición de su canto sanador y como ejemplo de la propuesta, una de las integrantes del Colectivo Artístico Mimonerías Clown, interpreto el tambor chasqui y compartió un canto sanador compuesto por ella para antes de sus procedimientos de quimios y radioterapias.

El cómo construyeron su canto sanador tienen diferentes respuestas, algunas partieron de un deseo para ellas y buscaron rimas a esas palabras, otras enlistaron palabras y luego las combinaron, otras usaron recursos como canciones conocidas y cambiaron letras, otras se dejaron guiar por los sonidos del instrumento que eligieron, otras trabajaron en grupo y compusieron colectivamente, cada una encontró una forma acorde a su ser y a su interés.

Les compartimos algunos de ellos:

En la vida encuentras muchos caminos, de ti depende, elegir el mejor. Si tienes angustia, elige tranquilidad, tranquilidad tranquilidad. No te dejes vencer, el ser supremo te ayudará, ten fe, ten fe, ten fe.

Andrea Varela

Hoy miró al cielo

y vuelvo a respirar

Aunque haya días difíciles de caminar

mi cuerpo está librando su batalla

pero mi alma todavía tiene alas.

He llorado, he sentido miedo también, pero dentro de mí vuelve a nacer

una fuerza que no sabía que tenía

una luz que me recuerda que estoy viva

Y si la vida me cambió el camino, yo no voy a soltar mi destino.

Cada amanecer me vuelve a decir,

todavía hay mucho por vivir.

Vuela, Vuela mariposa

Abre tus alas sin temor

Deja atrás lo que te pasa

y abraza la vida con amor

Vívela libre, vívela alto,

que nadie apague tu canción

Hoy elijo la esperanza

Hoy le doy fuerza a mi corazón.

Sandra Rodríguez.

Paz, sanación y amor obtengo Yo hoy.

El universo conspira y todo en mí alrededor.

Estrofa 1

Madre naturaleza regálame tu poder,

Aire, agua, tierra y fuego de ti energía obtendré.

Estrofa 2

Seres de luz hermosos,

los recibo ya,

Iluminen mi mente,

mi cuerpo y espiritualidad.

Dios y Virgen María entre sus manos

hoy todo saldrá muy bien,

y ya sana estoy

Paz, sanación y amor

obtengo yo

Respiro muy tranquila

y vivo en paz y alegría

Diana Hernández.

El Canto

Escribir fue un reto y cantar lo fue aún más, sin embargo, todas se permitieron hacerlo. Cantar, tocar el instrumento musical, e incluso acompañar a quien, hacia su presentación, les fue grato, no hubo juicios, solo disfrute, conexión, creatividad.

Estuvo quien decía cantar mal y era la mejor soprano, quien desafinaba, pero tenía ritmo, quien no creía en ella, pero el grupo le reconocía sus habilidades para el canto, quien tenía claro que cantar no era lo suyo, pero que el deseo de hacerlo y compartirlo con el grupo valía la pena.

Juntas cantamos por la salud y el bienestar de todas. Juntas dijimos ahooo a los cantos de las otras. Los tambores se escucharon al igual que nuestros corazones en un solo latir por el bienestar de todas.

Fue un encuentro de juego, magia, composición y disfrute, los ojos de las mujeres participantes de Relatos femeninos brillando fuertes, sus sonrisas se lucieron amplias y constantes y sus cuerpos se batieron por los ritmos que sus manos les marcaron.

Hallazgos del proceso

Para nosotros como Colectivo Artístico Mimonerías Clown fue un gran placer cantar, danzar, escuchar, leer y escribir con estas mujeres tan espaciales durante este encuentro, mil gracias por sus musicalidades.

Durante este proceso de encuentro, creación e investigación, nos hemos dado cuenta que los procesos de lectura, escritura y oralidad permiten verbalizar lo innombrable, resignificar lo vivido y transformar el ser. Relatos femeninos convoca a las mujeres de Fundayama y sus acompañantes para que se narren, escriban y lean.

¡Somos Mimonerías Clown!

Marcela Vásquez Santa