El pasado 19 de agosto de 2026, nos reunimos en la sede de la fundación FUNDAYAMA, veintidós personas, diez y nueve participantes del taller Relatos femeninos; la mayoría mujeres con diagnóstico de cáncer, contamos con la presencia de algunos familiares y/o acompañantes y tres facilitadores del Colectivo Artístico Mimonerías Clown para realizar el encuentro Momo, Lectura y teatralidad.

El caldeamiento

Es una tarde calurosa, las participantes del taller han llegado puntuales e iniciamos las actividades con dos juegos teatrales que nos permiten caldear el grupo, el primero llamado “te presento a mi tía Bertha”, el cual busca que las personas se concentren y puedan recordar los nombres raros dados a los objetos de manera arbitraria, esto es que un lapicero sea mi tía Bertha, o un sacapuntas mi carro último modelo. El segundo juego llamado circulo de la energía, sigue caldeando la concentración y la memoria, pero ahora suma acciones corporales y propuestas divertidas que buscan activar el cuerpo, pero también despertar alegría y juego.

Actividad principal

Seguidamente Marcela, una de las facilitadoras del Colectivo Artístico Mimonerías Clown, se caracteriza como el personaje Momo, de la novela Momo del escritor Alemán Michel Ende. En esta corta presentación Momo nos cuenta su historia personal, donde vive, cuáles son sus amigos; las personas significativas que le ayudan en su vida.

Para reforzar la historia que vamos a trabajar, nos apoyamos con una narración oral; realizada por Adriana otra integrante del Colectivo Artístico Mimonerías Clown, que pone de relieve a los personajes que ayudan a Momo en esta lucha contra la maldad, el maestro hora, la tortuga Casiopea y también nos profundiza en cuanto a la forma como los hombres grises engañan a las personas con el fin de robarles el tiempo de que disponen para compartir con la familia y amigos.

Con estos elementos nos proponemos construir el final de la novela Momo, pero llevándola a nuestra vida, donde Momo son cada una de las participantes, asumiendo el papel de protagonistas o heroínas de sus relatos. Los hombres grises son esas situaciones, personas, retos que se deben vencer para lograr los objetivos. Encontrando similitudes que existen en la vida de todas las personas, tortugas Casiopea, maestros Hora, situaciones, experiencias que nos ayudan a superar las dificultades que cotidianamente se presentan en nuestras vidas. Con estas escaletas proponemos construir un final.

Sentires y relatos femeninos

En estos momentos creativos prevalece un silencio lleno de expectativas, un silencio creativo que a veces asusta, pero que se ilumina con los relatos femeninos, mujeres que logran viajar a su mundo interior y buscar de manera real en sus corazones las respuestas a tantas preguntas, tantas razones de una vida que se resiste a quedarse en silencio y abre posibilidades que contribuyen a su sanación espiritual y de alguna manera física, pues creemos que esta búsqueda en la palabra narrada, escuchada, escrita, contribuye en la construcción del bienestar, pues este depende casi que absolutamente de cada una de las personas, de su estilo de vida, de sus acciones cotidianas.

Algunos relatos femeninos que se realizaron esa tarde fueron:

Milena, mi nuevo comienzo

Milena venció a esos hombres grises caracterizados por el poco amor, el miedo, la inseguridad, la baja autoestima.

Mirando el gran señor barbudo que es el reloj y diciendo que no había tiempo para darle cabida a esos hombres grises, que el reloj iba corriendo y que el tiempo era corto y hermoso para desperdiciarlo así.

Entonces fue cuando Milena se miró al espejo y vio lo linda, valiosa, creativa que es. Que era momento de dejar el miedo y enfrentar con amor y gratitud todo lo que el universo y Dios tenía preparado para ella.

Milena poco a poco pero con seguridad fue resaltando la gran mujer que es, lo hermosa, sí, con unos kilos de más, con la piel de más, pero entiendo que eso no es todo en la vida, que para ser feliz hay que tener salud, amor, respeto por uno mismo y que si ella se ve feliz, hermosa y segura así la van a ver los demás.

Milena aprende a ser feliz, libre, hermosa, única y estás sana en el nombre de Dios.

Sandra Rodríguez

Chilita

Una noche ya sin fecha porque han pasado tantos días, meses y años… que se perdió el tiempo, porque parecían ya muchos siglos desde que su abuelo paterno murió y no puedo cuidarla como quiso, porque ni llegó a conocerla, pero sí la dejó con su hijo amado que la lloró tanto que el mismo se perdió en la oscuridad; cuando otros hombres malos se apoderaron de su ser y así Chilita quedó huérfana de papá porque los hombres malos pudieron en ese entonces más que el amor de su esposa amada, quien siempre siguió pensando en él y orando, así fue como Chilita fue descubriendo que su fe, también le ayudará cuando un hombre malo también quiso aprovecharse de ella, de todo lo poco que tenía, de cosas materiales, pero también le robó su paz, alegría del corazón.

Así Chilita un día se arma de valor y aferrada a su fe, dice ¡No más! Y encara a este hombre y desde allí su vida cambió y se llenó luego de alegría y amor. Tanto que pudo conocer a otras personas más a quienes también les da alegría y se llena también de ellas, descubriendo que a la final era la persona más rica por tener tantas bendiciones

Ana Cecilia Arango

La pequeña Heidy

No hay mucha diferencia entre Momo y la pequeña Heidy, estuve de aquí para allá entre la discusión y resentimiento de mi madre y mi padre. Mi orfanato a veces era por aquí o por allá, muchas veces en un billar… solo me aferraba a lo que en ese entonces creía que me quería y era mi papá… al pasar el tiempo, vi cuál era la realidad, ya sin mamá presente, con un papá intransigente y una abuela dominante, no había mucho que hacer y pasaron los tiempos y la pequeña Heidy ya no quería ser, ni estar donde estaba… Salió huyendo… hay dios que aprendizaje el que obtuvo en ese momento, pero gracias a su rebeldía… llego a conocer a sus Casiopeas y tortugas… había una vida diferente donde llegaría las grandes bendiciones. Una hija, un esposo, unas amigas y un gran conocimiento que la vida no era lo que le habían enseñado, había otra vida donde podía ser feliz…

El cuento era diferente, ya todo tenía sentido y aquella familia que se había formado en el pasado… hoy ya no tenía un primer lugar… ya había otra de la cual se vivía muy feliz, la pequeña Heidy miro hacia atrás y vio con bondad… el cambio total que había que dar y así fue, hoy su mundo es diferente… con gran bondad y por qué no, gran felicidad.

Si hay un mañana, será con más aprendizaje… eso sí positivos para que quien llegue solo reciba felicidad. Amén, amén, amén

Sandra Johana López

Emociones

Emi descubrió que aquellos hombres grises eran el miedo, la inseguridad, el temor, incredulidad, pero con sus amigos la tortuga Casiopea y el maestro hora, decidieron crear un juego donde esos hombres grises irían desaparecido y era reunirse en las noches hablar los que se les viniera a la mente y allí iban saliendo estos hombres, ellos quedaban bloqueados y desaparecían de su mente de su ambiente y de su vida.

Emi estaba feliz de estos encuentros pues, cada día se reunían y aunque había días que no pasaba nada, el compartir con la tortuga y el maestro ya la llenaban y sabía qué con paciencia, con entrega, con amor, con fe, con constancia, con disciplina, con esperanza, ellos desaparecerían.

Después de varios encuentros nocturnos, como los llamaba Emy, se sentía mejor. Solo quedaba un hombre gris y era el del miedo, pero su amigo el maestro hora, y la tortuga Casiopea, hicieron el último encuentro y estaban decididos a ayudar a Emi y se creyeron el cuento que era la última noche y que este desaparecería y así fue. Larga noche de suspenso, de cuento, de entrega, sollozando y a la vez gritando Emi de alegría dijo: ya te has ido hombre gris de miedo.

Hoy tengo el corazón inundado de esperanza, hoy no tengo miedo porque dios está conmigo, hoy estoy libre, hoy solo tengo agradecimiento por la vida y por mis amigos, hoy mi corazón está tranquilo, hoy me siento feliz y este trio de amigos fueron felices por siempre.

Emilse Cuartas

Tato está sanando

Mi hijo, mi hija me dicen así en las mañanas y cuando estamos amorosos. Hace un buen tiempo llegó a casa un hombrecito gris llamado Cáncer. Se encerró en mi habitación y a veces no me dejaba respirar bien. Dijo muy seriamente que se iba a quedar conmigo un tiempo y que no era si yo quería. Que ahí va a estar, luego llegaron otros diminutos hombres grises a mi casa y se fueron pegando en las paredes en silencio. Tuve que irme al hospital y ellos salieron tras de mí, después de una cirugía que me hicieron cáncer y los hombrecitos permanecieron en la habitación del hotel pero, al verme llorar tanto empezaron a hablarme.

Me contaron sus nombres: angustioso, desesperín, ansiosito, miedosin, enojón, pesimismón. Todos tenían nombres raros y se sentaban cerca de mí cabeza que francamente sentía que se ponía más grande.

Para tratar de no verlos dibujé otro hombrecito gris llamado Phone el que me distraía con canciones, videos, fotos, y toda clase de imágenes.

Cuando no quería sentir cerca a los hombres grises me aferraba a Phone y así pasaba mis noches de insomnio mirando su pantalla, le sonreía, le lloraba, lo escuchaba, con él pase muchas noches, semanas, meses.

Mi hijo se acercó y me dijo: Tato vamos afuera ¿Qué tal si tocamos las hojas de las plantas como me has enseñado? vamos al parque abracemos un árbol tal y como te gusta y como siempre me has dicho.

Solté a Phone y curiosamente cuando sonreí cayó ansiosito al piso, fui a un bosque y abracé los árboles, caminé por el césped, Metí los pies al río.

Los hombrecitos grises que habían salido conmigo no pudieron soportar mi energía, mi alegría y los abrazos con su magia, así que uno a uno se fueron cayendo al piso desapareciendo. Ahora solo estoy con Tato y Tata mis hijos.

Alba Mery Rendón

Experiencia teatral

Luego de leídos en voz alta casi todos los relatos femeninos construidos, procedemos a hacer equipos de trabajo y se solicita que escojan algunos de los textos escritos y con base en ello, hacer una representación o juego teatral donde podamos ver los personajes protagonistas y de reparto tanto positivos como negativos creados y nos podamos observar la forma como se trabaja en grupo y las habilidades que poseen para actuar y representar una situación concreta.

En las representaciones que tuvimos la fortuna de ver, observamos alegría, deseo y pasión en los juegos teatrales realizados, de igual modo, vemos la esperanza y la lucha de estas mujeres para superar su enfermedad, pero también para ayudar a otras mujeres a entender el proceso que están viviendo.

Vimos el cuento de la vida representado por personas buenas y amables que ayudan en el buen vivir a otras, claro que también apareció la oscuridad, el dolor, la soledad que en ocasiones divaga y se queda en nuestros corazones, y esa soledad nos lleva al miedo, a la desesperanza, a la tristeza. En este encuentro entendimos que todo puede cambiar con la alegría y la esperanza como propone la canción color esperanza de Coti Sorokin, cantada por Diego Torres, que se cantó a gritos este día, por todas las participantes del encuentro.

Pudimos evidenciar como la amistad y la autoestima pueden salvarnos de los miedos y prejuicios que nos sembraron desde la infancia en la cabeza. Y que la salud vale más que todas las ideas preconcebidas sobre belleza y aceptación social.

 Jorge Iván Gutiérrez Jaramillo

¡Somos Mimonerías Clown!